
Muchas de nosotras nos damos cuenta de que nuestras pestañas van perdiendo grosor, longitud y volumen con el paso del tiempo, hasta que llega un día en que ni siquiera parecen las de antes ¿Las causas?
En la mayoría de los casos, más o menos a partir los 35 años comienzan a perder consistencia debido a la menor cantidad de queratina y colágeno, y pese a que estas se van renovando (tienen unos seis meses de vida y vuelven a crecer en diez semanas aproximadamente), con la edad este ciclo se hace mas lento. A todo lo anterior, se pueden sumar agentes extraordinarios que acentúen el proceso, como una alimentación deficiente, infecciones, alergias, estrés, etc. La debilidad resultante, hace que sufran más el castigo de cualquier agresión, por lo que las causas de su deterioro se convierten en un círculo vicioso.
Durante mucho tiempo, mi preocupación era realzarlas con máscara, pero resultaba algo frustrante ver que una vez desmaquilladas perdían la longitud que habían alcanzado con ella. Después comencé a buscar soluciones para revitalizarlas y que de manera natural fueran fuertes y bonitas. He probado máscaras con agentes fortalecedores, los sueros que aportan longitud e hidratación y soluciones caseras como el aceite de ricino o cortar las puntas cada cierto tiempo; pero pese a la constancia, los cambios no han sido nunca espectaculares.
Hace unos años, se descubrió como consecuencia de un medicamento indicado para el glaucoma, que su componente principal (análogo de la prostaglandina y dirigido a reducir la presión ocular), era causante de que los pacientes sometidos a este, desarrollarán un notable crecimiento en sus pestañas. Se observó este efecto secundario en pacientes que utilizaban colirios para tratar dicha enfermedad. Sin embargo se trata de un medicamento muy específico, indicado para una patología concreta, que debe utilizarse para la finalidad indicada bajo prescripción pautada por el médico especialista, ya que su aplicación puede desencadenar otros efectos colaterales, como una hiperpigmentación del párpado u ocasional oscurecimiento del iris.
A partir de ahí, varios laboratorios comenzaron a investigar la posibilidad de encontrar una sustancia con la que se obtuviesen los resultados beneficiosos conseguidos, eliminando cualquier efecto no deseado, hasta que hallaron la solución.
M2 Lashes esta compuesto por una nueva sustancia, MDN (desde hace algunos años, una forma similar de esta sustancia ha sido utilizada con gran éxito en Estados Unidos). El MDN (Methylamido-Dihydro-Noralfaprostal) estimula los folículos activando su crecimiento y tiene un seguro incorporado: un éster que en contacto con agua, en este caso con la lágrima, se descompone y se inactiva. Así que nunca podría cambiar la presión intraocular. Aun con esta precaución, el aplicador evita que normalmente el producto entre en el ojo. Por lo que se trata de un producto de máxima seguridad. Además de este ingrediente clave, este suero contiene Biotina (vitamina B7), Acido Hialurónico, Predew 300 (absorve la humedad y la fija) y glicosaminoglicanos hidrolizados (fijan la humedad, para una mayor elasticidad).
Yo lo estoy utilizando y por eso puedo decir que es un producto altamente efectivo, realmente sorprendente. Su aplicación es muy sencilla, una vez al día, como un delineador tradicional, sobre el párpado limpio y seco. Si se incorpora a la rutina diaria como lavarse los dientes o desmaquillarse todas las noches, garantiza unas pestañas de impacto, reales y naturales al 100%. Los primeros resultados son visibles a partir de 6 a 8 semanas, y el resultado óptimo se obtiene sobre la semana 16. Así que… ¡Por fin podréis volver a lucir las pestañas de cuando erais niñas! Y cuando lo consigáis, guiñad un ojo a quien queráis, y…¡Veréis lo que pasa!
Imágenes | Free People
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