
Siempre he pensado que regalar una fragancia a una mujer, puede llegar a ser una cuestión tan personal, como dicen que una corbata lo es para un hombre. Pero si se acierta es uno de los obsequios más gratificantes que existen; porque cuando nos gusta y tiene que ver con nuestra personalidad, completa el cuidado, expresa mucho sobre nosotras y nos hace sentir bien. Me encanta que me regalen un perfume porque a veces, aunque lo desee, debo dar paso a otras prioridades y no lo compro cuando es para mi, por eso agradezco que alguien se acuerde de hacerlo.
Una fragancia debe ser reflejo de la personalidad y del gusto. Hay mujeres que utilizan un perfume, con el que se identifican, les acompaña siempre e incluso son reconocidas por él. Yo soy de las que innovo por épocas, descubrir me aporta alegría, sensación de cambio y me hacen identificar momentos de mi vida.
Un aroma conocido, es capaz de hacernos recordar, despierta nuestra memoria, estado de ánimo, nostalgia, alegrías o vivencias pasadas, porque siempre nos relaciona con un contexto. Es el poder que olfato tiene para asociar sensaciones, el que hace que la elección de un perfume sea decisiva, puesto que puede tener la capacidad de aportarnos felicidad o, en ocasiones, incluso melancolía.

A la hora de regalar, lo mejor es preguntar con cautela o investigar al destinatario de vuestro obsequio. Un buen perfume dura bastante y tiene un precio elevado, por lo cual, conviene acertar.
Si es para vosotras, recordad que el primer impacto de una fragancia no es el verdadero. La que nos gusta en un primer momento, puede convertirse en una pesadilla y con el tiempo, llegar a aborrecerla, son fragancias que parecen una cosa y luego son otra. Por eso es importante probarlas durante un rato, así comprobaremos su fijación y si nos gusta de la misma manera al pasar las horas.
Los perfumes por su base se pueden calificar en florales, amaderados, frutales, especiados…pero lo más importante es que al elegir, se adapten a vuestra personalidad. No os guiéis por modas, hay aromas con los que sabemos que no tenemos nada que ver desde el primer momento, y otros que pueden crearnos la duda o engañarnos; por eso es tan importante probar antes de comprar, pero…¿cómo? Se debe hacer sobre la piel (cuando en algún establecimiento, nos ofrecen un papelito, esta bien como acercamiento, pero os debéis quedar ahí).
La fragancia de un perfume evoluciona en tres etapas o fases con respecto al sentido del olfato. Se denomina como notas de salida, al aroma del perfume tras su aplicación sobre la piel; luego, las notas de corazón, corresponden a éste después de unas horas (para mi las más fiables a la hora de elegir el perfume), y después, la fase de fondo, que serían las notas que quedan al final del día (tras unas siete horas, más o menos).
Si pretendéis que éste tenga fijación (que su fragancia permanezca), recordad que entre perfume y agua de perfume, varía la concentración de la esencia, lo que revierte directamente en su fijación. Un perfume tiene una concentración muy alta (de un 20% hasta un 40%), en el agua de perfume la concentración de esencia aromática es inferior (de un 15% a un 19%), y por tanto la duración es menor. El precio suele cambíar entre ellos, resultando más caro el perfume. Otro factor que influye en la fijación es el pH de la piel de cada persona.
Desde hace un año, utilizo Hipnotic Poison Eau Sensuelle, perteneciente a la gama de los orientales de Dior, pese a ser eau de tolilette, para mi, tiene la suficiente fijación y concentración para ser perfecta tanto durante el día como por la noche. Me gusta sentir que su aroma me acompaña. J’adore, Dolce Vita, Miss Dior, Dune, Midnight Poison, son fragancias de Dior que han hecho más felices momentos de mi vida. Todas tan diferentes entre sí, suaves, frecas, sofisticadas o intensas y con una presentación tan fabulosa, que convierten a cualquiera de ellas en un auténtico lujo.
Poneos manos a la obra, llega la Navidad; si queréis que acierten, predicad a los cuatro vientos cual es perfume que os gusta, y si queréis regalar intentad averiguar el que gusta a los demás. A veces la fuente de la felicidad se encuentra en un pequeño frasco de cristal.
Más información | Dior
Imágenes | Shopbop, Dior
En Trendencias Belleza | Ramón Monegal y la alta costura del perfume