
Las uñas son mi asignatura pendiente, pero es algo que por alguna razón no consigo llevar arregladas de forma constante. Yo creo que lo mejor sería hacer costumbre, proponerme por ejemplo: el domingo por la mañana lo dedico a mis cositas de belleza, entre ellas… ¡las uñas!
Digo yo que así acabaría teniendo aunque fuera los lunes, martes y quizá los miércoles las uñas pintadas, luego el jueves, viernes y sábado ya veríamos pero oye, al menos mitad de la semana…
Y fortalecerlas, ¡uf!, eso sí que sería bueno. ¡Y cómo duele cuando se doblan!. La verdad es que las tengo demasiado flexibles y encima con tendencia a escamarse, así que o decido gastarme el dinero en productos para encontrar una solución al problema, lo cual con lo perezosa que soy acabarían esperando a ser utilizados aunque sea de vez en cuando. Creo que será mejor recurrir a remedios caseros y es que además sale más económico.





Si eres de las pocas personas que nunca se ha tintado el pelo o si lo hiciste no te gusto el cambio, descuida, también puedes hacerlo naturalmente. Con estos tintes “naturales” puedes dar un bonito reflejo a tu pelo sin hacerle daño y respetando su color natural.


