No sé si os habrá pasado alguna vez pero por si acaso voy a utilizar este post para recordaros lo peligrosas que son las cuchillas de dos hojas. Seguro que si las habéis usado habréis podido comprobar que siempre termináis con pequeñas (y no tan pequeñas) cortadas de las que en un principio no os habéis percatado pero luego ves la sangre correr por tu pierna o cara (si eres chico) acompañada de un escozor y te das cuenta de la que has armado.
Vale sí, son bastante cutres estas cuchillas pero a veces en un momento de apuro compras las más “baratas” o las únicas que encuentras a esas horas y en ese lugar oscuro como si del mercado negro se tratase, o sea las que son de dos hojas y luego pasa lo que pasa.

A lo largo de los años he cambiado varias veces de color de pelo y la manera de maquillarme dista mucho de aquellos años 80. La moda ha cambiado mil veces de estilo y tendencias, no tengo el mismo peso y en mi cara ya se van notando los primeros pasos hacia los cuarenta. Pero si ha habido un producto al que nunca le he sido infiel es a mi desodorante Aquamarine de Revlon, llevamos veinte años juntos.








