
No tengo la más remota idea de quién fué la persona que inventó los bastoncillos de algodón pero debemos agradecerle el palito porque tiene muchos usos.
Lo más obvio, para limpiar las orejas, nariz e incluso la zona del lagrimal de los ojos. No olvidéis utilizarlo también para una limpieza profunda del ombligo, impregnado de alcohol o agua oxigenada de vez en cuando.
En maquillaje, es un todoterreno que nos ayuda como difuminador de la sombra de ojos pero también sirve como pincel aplicador de recambio, en especial para las sombras de ojos satinadas, las que aplicarías con el pincel tipo esponja.



