Hace unos meses salía al mercado el cepillo Satin Hair de Braun con unas características en principio revolucionarias, gracias a sus propiedades antiencrespamiento.
Muchas eran las escépticas, yo la primera, que no veía mucha practicidad a este cepillo, de hecho cuando me lo regalaron por mi cumpleaños lo primero que pensé es que no le daría mucho uso, ya que aunque lo había visto anunciado y no dudaba de sus efectos, desde luego no lo veía tan práctico como parecía, sino más bien un cepillo más dispuesto a coger polvo en la estantería. Pero tras probarlo durante un tiempo llega el momento de hacerse la pregunta del millón, ¿me equivoqué?





