
Ahora que se acerca la época en el que el Sol está más fuerte cada día, hay que pensar en cuidarse más el cabello. Los rayos solares estropean mucho, tanto el estado del cabello como su color. Hace tiempo que utilizo la mascarilla Okara de René Furterer y quisiera compartir con vosotras mi experiencia.
Escoger una mascarilla ideal para nuestro pelo no es tan fácil como parece: existen muchas y hay que saber escoger la ideal. Que no apelmace o, al contrario, que de volumen; una especial para los rizos o que proteja el color. Okara es una gama especial para cabellos teñidos y con mechas.
De hecho, es una linea completa: champú, suavizante y sublimador sin aclarado. Toda ella se beneficia del extracto de Okara y de Hamamelis. El primero, es la parte que repara y reestructura el cabello debido a la agresión continua a la que sometemos el pelo. Y el segundo tiene las propiedades de protección del color, manteniéndolo lavado tras lavado.


Las firmas cosméticas cada día sacan más cualidades a sus tintes, los añaden suavizantes, reparadores, ceramidas, nutrientes, filtros y un largo etc de agentes protectores del cabello. Con los tintes más oscuros cumplen casi siempre lo prometido, pero es por estos tintes lo tienen más fácil, por que son los que menos daño hacen a tu pelo.
Todas las mujeres que no teñimos el pelo tenemos el mismo deseo, que el color inicial perdure. Exceptuando el efecto raíz (este solo se quita volviéndole a dar un baño de color) podemos conseguir que el resto del cabello luzca del mismo color que el primer día, si seguimos unos sencillos trucos.
