
Ya ha pasado el tiempo de las ceremonias y llega el de la celebración. En estos momentos se está celebrando la cena de gala de la boda, y de verdad espero que podamos ver algo de glamour, porque honestamente me he quedado con la sensación de que esta es una de las bodas reales más insípidas que he visto.
Para la gala, la princesa se ha cambiado a un vestido blanco con una falda de volantes en capas (aunque solo veis la primera de las cuatro capas en la foto), con detalles de pedrería y cuello alto y cerrado. Es un vestido bonito, pero me parece bastante difícil de combinar con los complementos adecuados, y creo que Charlene esta vez no ha acertado del todo.
Charlene conserva el recogido bajo que llevó en la ceremonia religiosa, que es muy bonito y ya le hemos visto otras veces, al que ha agregado una especie de diadema que le da mucha luz.










