
La valoración de la profesionalidad de las dependientas que trabajan en perfumería es en general muy baja. Se ha vuelto a abrir un debate en comentarios sobre si fiarse de ellas o no.
Más concretamente, hablamos de las vendedoras de cosmética y maquillaje. Una década o dos atrás, las dependientas de una perfumería estaban valoradas primero por su experiencia, luego por su buena presencia. Se formaban asistiendo a cursos de formación de todas las marcas que podían y su contrato de más de seis meses les permitía seguir formándose para adquirir esa experiencia tan necesaria.
Hoy día, las caras de las dependientas de nuestras perfumerías habituales van cambiando tan a menudo que la labor se hace casi imposible. En los cursos de formación asiste poca gente. Pocas son las veteranas a las que puedes acudir con confianza con tus dudas sobre cosmética. Estoy totalmente de acuerdo con nuestra lectora thebitch cuando afirma que deberían pasar por un curso básico de aprendizaje antes de empezar a vender.










