
Los cuidados de belleza pueden ser una actividad de ocio muy gratificante. Pones tu música preferida, echas a todos los de la casa fuera de tu habitación y te mimas las manos, el rostro, las piernas. Para la espalda, nada como quedar con una amiga para realizar un exfoliante de espalda.
Esta parte del cuerpo la tenemos olvidada por la simple razón de que no la vemos y llegamos con dificultad a toda su superficie. Para el día a día, los malabarismos con la esponja o la tira de crin ya son una bendición para la piel pero un cuidado intensivo un par de veces a la semana la dejará como nueva.
¿Quién pasa primero? Sé buena anfitriona y ocúpate de la espalda de tu amiga. Los peelings de espalda hay que realizarlos con un exfoliante corporal, el grano es más fuerte y esa piel lo necesita. Lo mejor es que pase primero por la ducha antes de tumbarse en la cama o en el suelo sobre la alfombra de deporte.



En verano nos lucimos más y mostramos partes de nuestro cuerpo que en invierno solemos tener bastante tapadas, en especial la espalda. Tan tapadas que en ocasiones se les hace cuesta arriba respirar. Si a esto añadimos que quizás tengamos granitos en la piel o que seamos propensas al acné en esa zona ¡estamos perdidas!.
Bueno como ya os conté en el anterior 

Pues sí, a mi me ha pasado, tener frio en pleno verano suena a bobería pero hay que reconocer que la temperatura en muchos sitios cerrados cuando en la calle hace 35º/40º, es muy inferior a lo aconsejable (24º/25º). Nuestra piel puede verse muy perjudicada por esta causa, además seremos carne de cañón para cogernos en plena ola de calor un buen resfriado.
