
El culto a un cuerpo perfecto no debe agobiarnos: cada una hace lo que quiere con el suyo. Muchas mujeres optan por el top-less para lucir un bronceado uniforme sin marcas. Si no eres de ese club y el contraste piel blanca/piel morena te fastidia, aplícate un autobronceador.
La verdad es que cuando el contraste es muy extremo a veces nos damos un buen susto cuando nos miramos al espejo. Incluso las que practican el top-less tienen la piel de las nalgas blanco nuclear. La cosmética solar nos da una solución que pocas utilizamos y es el autobronceador.
Olvídate del tópico de las manchas o del color naranja del autobronceador, eso pasó a la historia hace muchos años. Hoy día las fórmulas están muy mejoradas, por desgracia siguen oliendo a rábanos fritos (algunos más que otros) pero funcionan muy bien.










