
En la búsqueda de una dieta equilibrada (además de deliciosa) es bueno probar cosas nuevas, por ejemplo nuevos alimentos o combinaciones. Una buena alternativa, fácil y rápida para consumir nutrientes como el calcio, el omega 3, antioxidantes y fibra, es agregando pequeñas cantidades de nuevas semillas a nuestra dieta.
En nuestra dieta ya están presentes algunas semillas o cereales, pero hay muchas más semillas que podemos consumir, como la semilla de sésamo o ajonjolí (las que ponen en el pan de hamburguesa), de amapola, girasol, lino o linaza, chía (es una semilla mexicana), calabaza, etc. Se las puede encontrar crudas o tostadas, peladas o con cáscara, de modo que podéis consumirlas directamente, sin tener que cocinarlas.

Si eres propensa a que las dietas no te hagan mucho efecto quizás necesites pequeñas ayudas para intentar quemar más calorías y que viendo resultados se te suba el ánimo. Alimentarse bien no es fácil y a veces no recurrimos, por desconocimiento, a alimentarnos comiendo diferente a lo habitual. 




Para muchas personas poder perder peso se convierte en todo un objetivo a seguir. Unas lo consiguen con fuerza de voluntad (y mucho sacrificio) y otras abandonan antes de tiempo. Seguir una dieta no es fácil, pero la podemos hacer más llevadera si seguimos los consejos de un especialista y añadimos pequeños remedios para perder peso y no pasar hambre.
Aunque el nombre suena raro, seguro que a muchas personas les resulta familiar, sobre todo las que están al día en dietas y productos adelgazantes. El chitosan es una sustancia que se obtiene del esqueleto externo de algunos crustáceos. Desde hace tiempo se venden productos con esta sustancia, sobre todo en cápsulas, pero ¿realmente funciona?.

