Si estás cansada de comprar máscaras que prometen el rizado perfecto para tus pestañas y no te acaban de convencer quizás lo que necesites, previo a ese paso, sea rizártelas tú misma antes de darlas color y forma. ¿Cómo?, pues usando un rizador de pestañas, ese gran desconocido que muchas le siguen temiendo o le tienen de adorno en su neceser.
Uno de los primeros errores que se comenten con este gadget de belleza es usarlo después de habernos dado la máscara, nunca hay que usarlo de esta manera ya que podemos provocar el rompimiento del pelo que estará seco y duro por el cosmético aplicado. Las pestañas deben de estar completamente límpias para conseguir curvarlas sin dañarlas.









