
En algún momento a todas nos llega un momento en que nos preocupamos de las imperfecciones. Y allí descubrimos la poderosa ayuda que nos pueden dar los correctores. Sin embargo, hay tantas texturas diferentes que escoger uno puede ser bastante difícil: hay correctores en barra (stick), en tarrito, tubito, pincel, lápiz (como un eyeliner), compactos e incluso el lápiz iluminador, que aunque no es un corrector, ayuda a disimular ciertas imperfecciones. ¿Cómo elegir el más adecuado?
Aunque no será la única decisión que tendremos que tomar antes de tener el corrector perfecto, la parte de seleccionar la textura más adecuada no es tan difícil. Solo hay que recordar dos cosas: una es que los correctores más secos se adhieren mejor y duran más; la otra es que en las zonas del rostro que se mueven (donde están las líneas de expresión) los correctores secos pueden resquebrajarse con más facilidad y hacer las líneas aún más notorias.










