
Como no nacemos enseñadas ni con el manual de terminología de cosmética, he pensado que para las iniciadas en el tema os gustaría que hablásemos del significado de las palabrejas que solemos utilizar. ¿Sabéis todas qué es el poder de arrastre?
Cuando hablamos de arrastre estamos en el gesto más básico de los cuidados de belleza faciales: la limpieza de la piel del rostro. Los productos desmaquillantes o limpiadores (tanto monta, monta tanto) tienen niveles de efectividad, lo mismo que encontramos cremas o serums más efectivos que otros. Cuanto más efectivo es el limpiador, más poder de arrastre tiene.

Estas navidades me han regalado un pack de productos de La Chinata, su nombre “Natural Edition” que están elaborados en su mayor parte con aguas termales. Cómo recordareis hace casi un año ya os hablé de esta cosmética basada en el aceite de oliva. Hay productos de otras ediciones, pero me gustaría compartir con vosotras el agua de oliva tonificante y la leche limpiadora purificante.
Limpiar una piel sensible es a veces bastante complicado ya que cualquier exceso nos puede provocar otro problema añadido. Preparar una leche limpiadora libre de cualquier ingrediente que te agreda es fácil, solo necesitas yogur natural desnatado, una infusión concentrada de manzanilla y unas gotas de aceite de almendras (este solo si es para retirar maquillaje).
El tónico facial es imprescindible para una limpieza perfecta. Se aplica inmediatamente después de la leche limpiadora, sirve para eliminar los restos que te hayan podido quedar de la misma, cierra los poros y la piel queda mucho más suave y fresca.
Hay días que te levantas, te miras en el espejo y piensas en los cuidados que te hiciste la noche anterior, te preguntas, ¿no han servido de nada?.
