“Querida Nuria, somos tus diez uñas de las manos y tenemos un ultimátum para tí....”. Esta podía ser la nota de alerta si mis uñas tuvieran conciencia y pudieran hablarme, ¡me las tengo que cuidar más!. Me he propuesto llevarlas preciosas a partir de ahora, sin embargo mi gran problema es que una vez que están largas por no estar atenta se me rompen por mis malos hábitos a la hora de usar las manos.
Por eso voy a hacer una lista de las acciones donde más se me rompen las uñas y os animo a que hagais lo mismo. Teniéndola muy presente se hará más difícil que tantas semanas se vayan ¡cuerpo a tierra!. Cuando una uña hace ¡crack! no puedo evitar sentir fatal días después y en cuestión de horas van todas a la basura.









