
Pocas veces un michelín ha dado tanto que hablar, y si no que se lo pregunten a Lizzy Miller, modelo norteamericana de veinte años que llevaba trabajando en la moda desde los 13 y que ha decidido posar sin ningún tapujo para la edición norteamericana de la revista Glamour.
Con unos kilitos de más, pero sin ningún prejuicio, esta chica gracias a esta imagen está comenzando a levantar pasiones en Estados Unidos y por lo que parece fuera del país americano también.


