
Muchas veces me preguntan si la crema de día se puede utilizar de noche (por no tener que comprar dos, que la crisis aprieta y agoha bastante) o al contrario, si la de noche se puede aplicar de día (“es que no me la pongo y me queda todavía medio tarro”). Vamos a comentarlo.
Así de buenas a primeras, pasar no pasa nada. Pero utilizarlas al contrario no beneficia a la piel: están formuladas así con argumentos y razones, no por capricho comercial.
La crema de día contiene un porcentaje menor de principios activos y contiene (o debería) filtros solares. ¿Utilizarla de noche?. Bueno, sí, pero la piel de noche no necesita ni los filtros UV ni se beneficia de la cantidad de principios activos que lleva el tratamiento de noche.


La cronobiología nos explica cómo funciona nuestro organismo según el momento del día en el que nos encontremos. Es cómo un reloj interno que se ocupa de marcarnos los momentos de actividad y los de descanso. No es lo mismo y no quemamos las mismas calorías después de comer que después de cenar.

Ya hemos hablado en otras ocasiones de 




