
Pesados pendientes, tirones, un agujero mal hecho… muchas pueden ser las causas por las que un agujero en el lóbulo se rasgue o pierda su forma redondeada. Y es que cada vez son más las personas que deciden reconstruirse el lóbulo, embelleciendo así sus orejas, ¿curioso verdad?
Esta técnica se llama lobuloplastia y constituye una técnica de cirugía menor, se trata de una intervención sencilla pero no carente de precisión para que los resultados sean óptimos.
El lóbulo de la oreja se perfora con un punch y seguidamente se dan unos puntos que vienen a ser de uno a dos y que se retirarán en un periodo que irá de una semana a diez dias.
Esta intervención se realiza con anestesia local y no requiere hospitalización, con una duración aproximada de una hora. ¿Vosotras os atreveriáis?
En Trendencias Belleza | Decálogo de la SECPRE antes de someterse a una operación de cirugía plástica, Blefaroplastia, cirugía estética de reducción de bolsas oculares. Fotos post-operación

De entrada os diré que yo confieso tener las orejas ligeramente despegadas de lo que sería su posición normal y correcta. No puedo exagerar ni decir que las tenga muy separadas pero esa ligera, (por que es muy pequeña), inclinación me torturó, y mucho, de pequeña. Pues quizás el remedio y solución sea mucho más fácil que pasar por el quirófano, una pequeña empresa extremeña ha inventado DisRas, un corrector estético para las orejas de soplillo.

Tener la cara en forma de corazón es la mejor manera de definir aquella que por la zona de la frente es mucho más ancha de lo normal en proporción con la barbilla. La forma a partir de las mandíbulas se afina demasiado y acaba en forma de pico, quedando a veces desproporcionado el rostro. Además de maquillarnos para conseguir resultados podemos jugar mucho con el pelo.

