
¡Feliz Navidad, arrebatadoras! Se acabó la siesta larga después de una comilona en familia o con amigos. Ha sido un día placentero y la buena notícia es que mañana es domingo. ¡Qué más se puede pedir! Pues … una bañera de agua caliente y burbujas.
Es el fin de semana perfecto para sacar de vuestros armarios y neceseres del cuarto de baño todo lo que no solemos utilizar para el cuidado corporal. Sales de baño, aceites de baño, el exfoliante corporal: dáte el gustazo.
Una bañera de agua caliente hará que la velada sea el colmo del antiestrés. Echa un chorro de aceite de baño o baño de espuma en el agua. Coloca unas cuantas velas alrededor, mejor si son perfumadas y de aromaterapia relajante, apaga la luz directa y métete en la bañera hasta el cuello (sola o acompañada, eso es ya cosa tuya).

No tengo los pies feos, son más bien normalitos, tengo los dedos en su sitio y las uñas las corto con mucha facilidad. Pero tengo que reconocer que cuando les lavo la cara me encanta enseñarlos y lucirlos, me pinto las uñas y ¡rejuvenecen! por completo. Pies cuidados y a la vez bonitos, ¿o nos los prefieres así?.
Junto las manos y respecto al tiempo solo puedo comentar, ¡gracias, por el sol y las buenas temperaturas!, cansada estaba de tanta lluvia y frío. Por ello es hora de ir cuidando otras partes de nuestro cuerpo que hemos tenido ocultas y en la mayoría de las ocasiones sin haberlas cuidado debidamente. Anticípate, talones cómo nuevos.
No importa que ya no los veamos tan a menudo como en el verano, no importa que ya nos los luzcamos en bonitas sandalias, los pies tienen que estar cuidados en invierno también para evitar después disgustos innecesarios. Además nadie está a salvo de tener que enseñarlos cuando menos te lo esperes.
En invierno pecamos de no darnos la hidratación necesaria en todo nuestro cuerpo. Muchas veces por falta de tiempo, por el frío o por que no lo vemos necesario hacerlo en esta época. Pero para que estas zonas no amarilleen y se mantengan en perfecto estado el cuidado ha de ser casi a diario. Zonas rugosas, cuidados extras.

La naturaleza no se porta igual con todas las mujeres, unas envejecen mejor que otras, sin embargo nunca hay que bajar la guardia y en lo posible adelantarse a ella. Habiendo distintas pieles estas necesitan distintos cuidados, por eso la importancia de estar siempre dándolas lo que más necesiten en cada momento.
No todas las mujeres se atreven a enseñar lo pies sin reservas, muchas de ellas sufren de durezas y no les gusta enseñarlos para nada. Para tener los talones en perfecto estado solo tienes que prestarles una pequeña atención diaria y podrás lucirlos sin vergüenzas.
En invierno los castigamos bajo calcetines y calzado cerrado, sin embargo en verano los ponemos al sol, al aire pero …¿están realmente más cuidados?. Ya sea en cualquier época del año muchas de nosotras seguimos subidas a los tacones, sandalias estrechitas, paseamos más descalzas y no hay que descuidarse, siguen necesitando nuestros cuidados. 
