
Siguiendo con nuestro repaso a algunas de las bases que mejor se adaptan tanto a nuestro tipo de piel como a sus necesidades dependiendo de nuestra edad, hoy le toca el turno a las pieles que ya empiezan a sufrir los primeros síntomas de madurez o en las que las arrugas ya han hecho acto de presencia.
Aquí debemos diferenciar puesto que no todas las pieles se encuentran en el mismo estado ni tienen las mismas necesidades cuando llegan a una misma edad. Todo depende del tipo de piel, de lo mucho o poco que la hayamos cuidado y sobre todo de la genética.

Hace unos años una piel madura era aquella que pasaba de los cuarenta, ahora cada día que pasa se va alargando esa edad por muchos años. El maquillaje en las pieles maduras tiene que ser distinto a una piel más tersa y joven, pero el objetivo es el mismo, estar resplandeciente.
