
Siguiendo con nuestro repaso a algunas de las bases que mejor se adaptan tanto a nuestro tipo de piel como a sus necesidades dependiendo de nuestra edad, hoy le toca el turno a las pieles que ya empiezan a sufrir los primeros síntomas de madurez o en las que las arrugas ya han hecho acto de presencia.
Aquí debemos diferenciar puesto que no todas las pieles se encuentran en el mismo estado ni tienen las mismas necesidades cuando llegan a una misma edad. Todo depende del tipo de piel, de lo mucho o poco que la hayamos cuidado y sobre todo de la genética.



Todas aquellas personas que tienen la piel extremadamente seca sufren al ducharse todos los días, y no es por ese acto en sí, si no por que muchas desconocen que el agua muy caliente y los geles de ducha en general la secan aun más. Por eso la importancia de ducharse con agua tibia y buscar siempre un gel específico para pieles secas y que tenga propiedades hidratantes y nutritivas.





