
Con el paso del tiempo he terminado por acomodarme en este cuerpo que me tocó y a gustarme tal como soy. Eso incluye mi pelo, con quien he tenido momentos de mucha rabia (una vez lo corté con máquina), pero que ahora ya sé más o menos como tratar para que esté sano y bonito.
Me tomó algún tiempo encontrar la rutina perfecta y descubrir que no puedo prescindir del sérum, más aún en climas húmedos. He probado varios de ellos, como el de Elvive, y hasta hoy el que mejores resultados me ha dado es el de John Frieda.
Uno de los defectos de los serums es que pueden dejar el pelo grasiento y sucio, así que hay que dosificarlos muy bien o en el peor de los casos, cambiarlos. Por eso siempre estoy a la caza de nuevos productos, como este serum Gliss Oil Elixir Diario de Schwarzkopf.











