
Hace poco he probado un perfume al que le tenía ganas por sus buenas críticas: Ange ou Démon de Givenchy. Es una fragancia fresca y a la vez intensa, con muchos matices.
Lo primero que diré es que no soy muy amiga de las colonias frescas, me gustan muy dulzonas. Por esta razón, al principio Ange ou Démon no me gustó nada de nada. Me resultaba un aroma demasiado chirriante, una mezcla de alcohol de 96º con especias y mandarina.
Me sorprendió que me desagradara tanto, puesto que había leído que sus notas principales eran la mandarina, la flor de lirio y la peonía, y que el perfume se definía a sí mismo como “floral empolvado”, por lo que yo a priori pensé que iba a ser mucho más suave.











