
A buen seguro habrás notado que cuando te vas de vacaciones o cambias de clima observas cambios tanto en la calidad de tu piel como en el estado de tu cabello. Un factor importante que repercute en nuestra belleza es sin lugar a dudas la humedad.
Los ambientes excesivamente secos no son los más idóneos para nuestra piel ya que ésta se reseca y pierde su tersura. La humedad del aire hace que la piel tenga mucho mejor aspecto, se ve más fresca y por supuesto hidratada.

La sensación de pesadez y cansancio en las piernas es característica del embarazo, del calor o está relacionada directamente con trabajos donde durante horas hay que permanecer sentadas. Pero hay otra que poca gente la tiene en cuenta, la calefacción en invierno y sus consecuencias.
