
Llega el buen tiempo y nuestros pies se liberan del calzado cerrado y achicharrante pero esa liberación no siempre es para mejor, las sandalias con sus tiras y sus tacones también pueden hacer de las suyas y convertirse en una auténtica tortura.
No sé si es que mis pies son sumamente delicados pero es ponerme unas sandalias y zas, rozadura al canto, y ya no hablo de tacones imposibles a los que no estoy muy acostumbrada…
Pero que no cunda el pánico en el mercado actual podemos encontrar soluciones a todos estos problemas (parece que no soy un caso aislado), aquí en Arrebatadora os mostramos un arsenal que puede seros de lo más útil en esta época del año para que no renunciéis a lucir estupendas y por supuesto sin sufrir.


Muchas de nosotras vemos el sol, sentimos el calorcito y rápido pensamos en volver a lucir nuestros pies dentro de unas fantásticas sandalias y dejarnos de calcetines. Pero a veces todo tiene su precio, las primeras rozaduras del año en tus pies.
Si nos paramos a pensar nos daremos cuenta de que nunca (o casi) hemos visto un hombre con juanetes. Aunque está catalogado como un problema de la morfología del pie, nueve de cada diez personas que lo sufren son mujeres. Los tacones altos que comprimen el dedo y lo empujan hacia el interior tienen mucho que ver en este problema tan antiestético para las que les gusta las sandalias y los zapatos altos. Pero los juanetes si tienen solución, actualmente se corrigen con cirugía cerrada o percutánea
Ya era hora de ponerse las sandalias, de tener los pies al aire y dejarlos disfrutar, pero con el calor llega el sudor y hay que mantenerlos frescos todo el verano. Solo tienes que seguir unos fáciles consejos y pensaras que están siempre como salidos del agua fría.
Todo indica que ha llegado el verano. Y nuestras piernas tienen que lucirse. Es posible que pienses… ¿y si estoy demasiado blanca? ¿Y si no estoy en mi peso ideal y prefiero que no se note? Creo que todas tenemos en mente los miles de modelos de pantalones de verano que pueden ser claves ahora de elegir el mejor look.
Me lo diagnosticaron hace años “Síndrome de piernas cansadas”, al principio te quedas pensando ¿no tengo varices? uffff, gracias, pero me duelen las piernas como si las tuviera. Hay que cuidarse de que no aparezcan, para ello hay cuidar la alimentación, el ejercicio y los malos hábitos. Tener unas piernas más ligeras, sin sensación de cansancio no es fácil, pero podemos poner remedio para ello.

