
He de confesar que me encantan los jabones, sobre todo si son bonitos y con olores maravillosos, ya sean para un uso cosmético (esto dependerá de sus características claro) o bien para olerlos y perfumar los cajones de aromas fantásticos.
Si bien los jabones por lo general suelen resecar la piel, es también cierto que en la actualidad podemos encontrar jabones con diferentes propiedades y fórmulas mejoradas, aunque aún yo personalmente y salvo algún caso puntual prefiero darle un uso más alla del cosmético, y utilizarlos como elementos decorativos o para aportar perfume. ¡Los hay preciosísimos!










