
Entre procesión y procesión, sabes que te van a doler los pies. O lo mismo te marchas unos días a hacer turismo, y también pasarás muchas horas de pie. Y sino, siempre pensarás que ahora que tu ciudad se queda medio vacía (igual tienes suerte), vas a ir a ver esa exposición que estabas posponiendo.
Pues desde Arrebatadora, y para los afortunados que vayan a machacar sus pies estos días, un consejo: cuida tus pies. ¿Cómo? Haciendo equilibrio, andando descalza, con un pequeño rodillo, con un baño, con calcetines de lana…
Vamos a ver cómo. Haciendo equilibrio es muy fácil, en cualquier lugar tranquilo puedes hacerlo. Descálzate, sitúate de pie con los pies separados y las rodillas relajadas. Si te ves capaz de mantener el equilibrio, cierra los ojos; y sino, fija la vista en un punto lejano a la altura de la mirada.



