Código Juventud de L’Oréal, un nuevo antiarrugas a prueba (y II)

Síguenos

codigo-juventud.jpg

Hace unos días comentamos los principios activos y la idea de cosmética genética de los nuevos productos anti-arrugas de L’Oréal, llamados Código de Juventud. También analizamos el primero de ellos, la crema anti-arrugas rejuvenecedora de día, con todos sus pros y sus contras.

Ahora vamos a analizar críticamente los otros dos productos que completan la gama, por un lado tenemos la crema de contorno de ojos, que contiene pigmentos de color, y, por el otro, el concentrado anti-arrugas rejuvenecedor.

codigo-juventud2.jpg

Crema anti-arrugas rejuvenecedora de ojos


También se aplica mañana y noche para combatir las arrugas, las ojeras y las bolsas. La textura es más compacta y densa que la crema de día, por lo que hay que tener presente que su aplicación debe ser a golpecitos con el dedo anular, nunca restregando.

En una piel de 60 años, nos comentan el “efecto tensor” inmediato. Sienten cómo las patas de gallo se difuminan y la piel que rodea el final de la ceja queda más estirada. Sobre las bolsas no se ha percibido una actuación significativa. También nos destacan que es fantástico que esta crema tenga color, para cubrir parcialmente las ojeras. El color es bastante leve, por lo que puede ser inapreciable en pieles de tono más oscuro.

Esa presencia de color, gracias a sus pigmentos y a partículas que aportan luminosidad, es la característica que a mí, con 28 años, más me ha gustado. No me echo maquillaje en el contorno de ojos (sí concealer y matificadores). Por eso me gusta que tenga algo de color y luminosidad, porque a la vez que unificas el tono y aportas luz a la mirada, estás cuidando esa piel tan delicada. Para mi edad, este es el producto que más me agrada de los tres, aunque específicamente todavía no necesitaría utilizarlo como producto reparador.

codigo-juventud1.jpg

Concentrado anti-arrugas rejuvenecedor


También está indicado, sobre el papel, para utilizarlo mañana y noche sobre las arrugas más pronunciadas de cara y cuello. Lleva cera de abeja y manteca de karité, por lo que su textura es muy densa. Por esa razón y tras la experiencia, yo recomiendo utilizarlo sólo de noche, para no provocar engrasamiento en la piel. Viene en un tubo que permite una dosificación muy precisa, ya que sólo nos hace falte una pequeña cantidad de producto, dato importante para no malgastar.

En una piel de 60 años, con arrugas muy marcadas, la actuación de este producto es de mejora, pero nunca las va a borrar, no existen los milagros. Lo que sí se nota es que están algo más difuminadas y los pliegues formados se vuelven más elástico. Es decir, la arruga sigue estando pero su apariencia no es tan dura. En relación a las arrugas del cuello, no se ha experimentado mejora en la percepción de las arrugas.

Yo he probado este concentrado con una línea de expresión bastante marcada que tengo en el entrecejo. Sí noto que está algo más difuminada, pero sobre todo, que se unifica el tono con respecto a la piel de alrededor (a veces las arrugas son más oscuras o rosadas). Al ser una línea gestual, es bastante difícil que se elimine usando cremas, a no ser que dejes de hacer de por vida ese gesto que la provoca…

Consideraciones finales sobre Código Juventud


Ninguno de los tres tratamientos contiene factor de protección solar. Esto puede ser un punto negativo, pero por lo que nos comentaron los expertos de L’Oréal no es necesario ya que cualquier base de maquillaje nos protege más del sol que una crema que tenga SPF de 15 o 20.

Se supone que si no vas a tomar el sol no es necesaria esa protección y basta con llevar una crema hidratante o una base de maquillaje para estar protegida del sol que nos puede dar por la calle, al menos, eso comenta ellos. Voy a investigar más sobre este tema porque me parece muy importante y es una creencia y práctica bastante extendida en los últimos años. No me dejaron muy convencida.

Al margen del SPF, creo que los productos son bastante aceptables. Cada uno de ellos saldrá con un precio de venta de 19,95 euros, por lo que la relación calidad-precio me parece correcta. En cuanto a los tamaños, la crema de día es de 50 ml, el contorno de 15 ml y el concentrado de 30 ml. Y es bastante de agradecer que por fin L’Oréal se haya pasado a los envases de vidrio, más asépticos que los de plástico.

Como ya comentamos, está indicada para mujeres a partir de 40 años. Yo, personalmente adelantaría un poco esa edad de comienzo sobre los 35 (siempre hay que tener en cuenta las necesidades individuales), pero no antes. Para pieles de más de 60 años, creo que es conveniente utilizar los tres productos y quizá algún sérum específico, pero cuando la arruga está ya muy marcada o no se ha cuidado la piel con algún tratamiento antiarrugas previamente, no se pueden esperar milagros. Eso sí, el aspecto general de la piel sí mejora.

En Arrebatadora | Código Juventud de L’Oréal, un nuevo antiarrugas a prueba (I)

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

10 comentarios