Parece increíble pero hasta los propios fabricantes tienen que avisar por ley en las cajetillas de lo perjudicial que es consumir tabaco. Dejar de fumar es muy difícil, hace falta mucha fuerza de voluntad pero quizás razones muy femeninas y muy importantes te ayuden a intentarlo.
- Juventud. El envejecimiento prematuro de la piel se nota mucho más en las personas fumadoras. La piel sufre más de lo necesario pues el colágeno y la elastina dependen del oxígeno. Los depósitos de alquitrán que deja el cigarrillo en las arterias disminuyen el paso del oxígeno en la sangre, quitándole así uno de los elementos más importantes para mantener la frescura de la piel. Por no hablar de dedos amarillos, aliento a tabaco y los nervios que entran cuando no se tiene un cigarrillo.



