
Cuando digáis Bottega Verde, tenéis que pronunciar la V bien sonora porque la marca es italiana. ¡De la Toscana! Lo ideal sería ir a comprarla allí mismo como excusa para salir de vacaciones. Hace una semana que utilizo dos de sus productos en la ducha y os voy a hablar de ellos.
La marca empezó en 1972 y es bien conocida en España. Antes de hablaros del gel de ducha y del champú, quisiera puntualizar lo “verde” que es. Tal como hablamos en este post, utilizan principios activos de origen natural y esto no significa que sea una linea de cosmética natural.
No es una crítica ni mucho menos: personalmente, nunca compro productos cosméticos 100% naturales. Está en la linea de L’Occitane, Molton Brown o Corpore Sano. Y todas ellas me encantan. Vayamos a la ducha.



Hemos hablado a menudo del aceite de almendras, pero hoy vamos a basarnos en una mascarilla hecha con almendras. Son muy ricas en vitamina E y zinc lo que las hace indispensables para quien quiera lucir una piel sana. Las debes de comprar crudas y sin tostar, no valen las que ya vienen saladitas por fuera. Hay dos maneras de hacer la mascarilla, una de ellas será para hacerte además de la mascarilla un peeling facial.





