
Una amiga ha realizado su sueño de muchos años: operarse las bolsas de los ojos. Esta cirugía estética se llama blefaroplastia y, dada la delicadeza de la zona a operar, lo pensó mucho antes de decidirse.
Existen distintas intervenciones de blefaroplastia: reafirmar el párpado superior, el inferior, arrugas o eliminar las bolsas de grasa orbitaria, como es el caso de este post. Esta grasa se aculuma en la zona de las ojeras creando bolsas bajo los ojos.
Interiormente, son bolsas muy distintas a las que se forman por retención de líquidos. Por mucho contorno de ojos drenante que se aplique, la bolsa no va a mejorar si es un cúmulo de grasa. A continuación veréis muy de cerca el resultado de la operación ocular al cabo de un par de semanas. Os aviso por si sois aprensivas a fotos con moratones y puntos en la piel.




El calor no es amigo para nada para todas aquellas personas que somos propensas a tener los ojos hinchados. A parte de que mis ojos se hinchan en verano se me acentúan más las bolsas y tengo apariencia de dormilona y cansada. Por ello compartiré mis pequeños trucos que evitan tener esa apariencia tan desaliñada.
Ya te hemos contado en Arrebatadora que la piel de alrededor de los ojos es la más fina de todo el rostro, casi diez veces más que el resto de la piel. Si a este dato le añadimos además que parpadeamos una media doce mil veces diarias, tenemos el motivo perfecto para cuidar al máximo esta zona tan importante.

El contorno de ojos es la parte más delicada del rostro, la tienes que tratar con mimo para que con el paso del tiempo luzca siempre perfecta. Uno de los consejos que mas me gustan es el de “prevenir antes de curar”, en belleza se lleva a la practica cuidándose antes de que este el daño, luego es mas difícil que desaparezca.
