
Creo que en alguna otra vida, si eso existe, fui una marmota. Me encanta dormir, necesito dormir muchas horas para rendir y además me gusta estar bajo el edredón o la manta. Si además un estudio experimental del British Medical Journal (BMJ) demuestra que dormir aumenta el poder de seducción, en cuanto publique el post me voy a hacer la siesta.
Es uno de los cuidados de belleza que adoptó Tina Turner hace un montón de años: dormir bien y muchas horas. En cosmética hablamos del sueño reparador, lo bien que nos sienta tanto por dentro como por fuera. Nuestro aspecto por la mañana es mejor, se relajan los músculos, se regenera la piel, se atenúan las arrugas.
El estudio que avala que dormir embellece se realizó en el Laboratorio del Sueño de Estocolmo, Suecia. Participaron 23 personas a las que fotografiaron por las mañanas en distintas situaciones más 65 personas no-expertas que hicieron las veces de jurado. La diferencia entre dormir las ocho horas que recomiendan a dormir poco y enfrentarte a una dura jornada de 31 horas fue evidente.



Llegan días de mucho ajetreo, muchas de nosotras seguiremos en navidad trabajando y eso supone “muchos trabajos extras”. Me refiero que a parte de tener la jornada laboral tendremos los niños en casa y encima pasaremos horas en la cocina. Los ojos son el punto débil de la cara, aquí se refleja la falta de sueño y el cansancio, por eso vamos a intentar maquillarlos para que no se note y luzcan perfectos.
La pregunta a la cual mucha gente quisiera tener una respuesta certera para poder ponerle solución. Las ojeras están asociadas al cansancio pero incluso las que duermen lo suficiente no se salvan de tenerlas. Hay muchas mas causas relacionadas con ellas, si averiguamos cual es la que más nos afecta será más fácil ponerle solución.
En verano las salidas nocturnas se alargan más, anochece a las diez de la noche, los paseos se eternizan y las cenas y el baile nos hacen llegar a casa muy tarde. Pero para los que disfrutan de vacaciones no se les nota tanto al día siguiente, duermen más. Pero para los que seguimos trabajando es una tortura el levantarse, sobre todo si encima tenemos horario de verano, lo que conlleva entrar más temprano al trabajo y dar más horas seguidas. 
